Volver a la página principal

Posibilidades del conocimiento:

La cuestión más radical que presenta el conocimiento es si es posible conocer, cuestión que ha provocado al menos seis tipos de respuestas o posturas.

Dogmatismo: es la posición filosófica según la cual podemos adquirir conocimiento seguro y universal, y tener absoluta certeza de ello. Defiende la posibilidad de ampliar progresiva e ininterrumpidamente nuestros conocimientos. Se trata de un a posición optimista uno de cuyos principales defensores ha sido René Descartes.

Escepticismo: Es la posición opuesta al dogmatismo que considera imposible obtener conocimientos fiables porque piensa que nunca hay una justificación suficiente para aceptar algo como verdadero. Hay dos variantes: el escepticismo moderado duda de que sea posible un conocimiento firme y seguro, mientras que el radical niega que sea posible tal conocimiento. Pirrón (360-270 a.J.) es uno de sus más destacados representantes.

Subjetivismo y relativismo: niegan la posibilidad de alcanzar verdades absolutamente válidas, de alcance universal. Para el subjetivismo averiguar si algo es verdadero depende de cada sujeto. Para el relativismo reconocer algo como verdadero o falso depende de cada cultura, época o grupo social. Los sofistas (siglos V-IV a.J.) son considerados los padres del relativismo epistemológico y moral.

Pragmatismo: identifica lo verdadero con lo útil. Uno de sus defensores ha sido el filósofo William James (1842-1910).

Criticismo: Postura intermedia entre el dogmatismo y el escepticismo para la cual el conocimiento es posible, pero no es incuestionable ni definitivo, sino que debe ser revisado y criticado continuamente para detectar posibles falsificaciones y errores. Para el criticismo es posible obtener conocimientos verdaderos pero siempre que realicemos al menos una de las dos tareas siguientes: que tratemos de aclarar hasta dónde pueden llegar nuestras facultades de conocer; o bien que intentemos contrastar críticamente nuestros conocimientos de la realidad. El primer tipo es el criticismo kantiano y sugiere una crítica de la razón para averiguar hasta dónde puede conocer. El segundo es propio del racionalismo crítico de nuestro siglo, sostiene que todo saber es falible y, por eso, tiene que ser puesto a prueba.

Perspectivismo: Postura que aunque tiene puntos en común con el relativismo difiere de éste en uno fundamental: no niega la posibilidad teórica de una verdad absoluta. Cada sujeto o colectivo que conoce lo hace desde un punto de vista particular o perspectiva, por lo cual tiene una visión parcial de la realidad. Esta visión no es falsa y, además, es insustituible, porque toda perspectiva recoge un aspecto importante de la realidad. Por lo tanto, en su medida, todas las perspectivas son verdaderas, y la reunión de todas ellas, si fuese posible, sería la verdad absoluta. La verdad es entonces una conjunción de perspectivas, dado que cada uno de nosotros y cada generación histórica descubre una nueva perspectiva de la realidad. El filósofo español contemporáneo José Ortega y Gasset es uno de sus defensores.